Conjura de demonios sin
rostro. Apuñalamientos, risas, robos. Un túnel de polvo estelar obstruye el
tubo de entrada. Estrellas moribundas en la barra del bar Cósmico. Repetir,
repetir, repetir. Demonios sin rostro avanzan hacia la nada. La vida se diluye,
la tuya, la mía. Es mi alma la que no tiene cabida. Son mis ideas las que no
valen para bombardear tu idiosincrasia. Mientras tanto, me introduzco en el
tubo de pasta de dientes estelar y buceo en el mar de fuego y sandeces. Me dejo
atrapar por la parodia universal. Repetir, repetir, repetir. Demonios sin
rostro abren la caja fuerte del gran Papanatas. El dinero por castigo. Tormenta
de monedas de cincuenta.
¡Boom!
Despierto de la siesta. Ya es de noche y no
queda whisky, ni siquiera cerveza, ni una sola pastilla. Un único cigarro y el
fuego de la caldera. Mi vida es poesía, juerga, tortura, pena. Absorbo humo y entorno
los ojos. Sonrío. No es mi cara la que me hace gracia, es la tuya.
Vuelvo a tumbarme. Repetir, repetir, repetir.
Demonios sin rostro roban identidades. Medio mundo perdido, el otro medio se
ríe. Gente sin rostro que echa de menos algo que nunca necesitó. El egoísmo de
la repetición. Letras de un genio ahogado en alcohol.
Estás mirando a esa
chica con tus nuevas retinas. Atraviesas la ropa, analizas su grupo sanguíneo,
su momento hormonal. Das asco. Tu nuevo tratamiento regenerador te convierte en
un monstruo. El complejo de superioridad de los portadores del nuevo virus de
la inmortalidad es aplastante, un yugo para una sociedad que no necesita más
dioses de madera.
Interface ocular.
Células de hidra navegando por tu corriente
sanguínea.
Lo único que la ciencia no ha logrado
paliar es la idiotez humana. De cualquier otro modo, tú ya no estarías entre
nosotros. De ahí la creación de Slayerpsicowomens
por parte de Antisistema. Sí,
amigo, tu objetivo es uno de esos virus femeninos, y te está mirando. Sin
necesidad de interface sabe perfectamente lo que eres. El asco se presenta en
forma de aura maquiavélica.
Ella se acerca y te acaricia la cara.
Ya es tarde. Sonrisas sensuales. Roce de
pieles.
Es tal tu excitación que ni siquiera notas
el pinchazo. La toxina ya está en tu flujo sanguíneo, coqueteando con las
células de hidra, convirtiéndolas en puré de vísceras. Tu interface crea
interferencias. La realidad se nubla. Ruido rosa. Sequedad bucal. Información
falsa. Taquicardia.
Te encuentran en un callejón.
Diagnóstico: Sobreexcitación informática. Muerte
cerebral.
Reniego del espectáculo. Aquí y ahora confieso: soy
una farsa, una rata de cloaca… ¡Maldita sea! ¡Odio la ciudad y lo que
representa! ¡Es que nadie lo ve! La incontinencia y el malestar general están
acabando con todo. Han convertido la realidad en una masa gris, en un estado de
lujuria temporal, en una carcajada vacía, en un chiste escatológico. Por mucho
que escarbes, la consiga principal no revela demasiadas claves, tan solo deja
al descubierto ciertos defectos en la estructura principal del decorado.
Perfectamente podrían
ser ellos (Kavafis, Mark Strand, Bukowski y Panero), camuflados de poetas
desconocidos con grandes cosas que contar y demasiados planes en el cajón del
escritorio. Pero no lo son. Pertenecen a la calle, y seguramente morirán
pobres, tirados en cualquier rincón oscuro, con un cuaderno entre las manos y
cara de pocos amigos.
La vida es dura, y así nos lo hacen saber
en lenguas de lava, un poemario que
hace a su vez de periscopio social.
Unidos bajo un trasfondo urbano. Cada uno
desde su ciudad. Desvinculados físicamente entre sí. Podría decirse que en su
conjunto forman parte del mismo plasma metafísico. Me atrevería a llamarlos
monstruo de cuatro cabezas. Cada autor con su estilo, con su peculiar forma de
componer, ajenos al paso del tiempo, apartados de la vorágine de idiotas
crónicos.
Poesía de metrópoli. Escupitajos de
realidad.
¿Por qué titularlo Lenguas de lava? Creo que no hace falta contestar.
El nuevo trabajo de
Hell’s Fire es una bofetada en pleno rostro. Y aquí debería acabar esta crítica.
No hace falta más. ¿Te gusta el metal? ¿Te gusta el rock? ¿Te gusta el
auténtico stoner? Pues no lo dudes, cómprate el disco, róbalo, entra en Spotify
y déjate las neuronas con sus contundes ritmos. Cuando termines la primera
escucha, querrás ir a uno de sus conciertos y beber hasta reventar. Solo ahí te
darás cuenta de todo. Ellos no son un producto de moda, no son Pantera, no
viven en Estados Unidos, y no quieren ser catalogados. Hell’s Fire son únicos,
y como tal, pueden desaparecer como banda y dejarte con la miel en los labios.
Si eso ocurre, te verás obligado a colocar una soga en la viga del granero y
acabar con tu miserable vida.
Ahora es cuando debería hablar del estilo y
del trabajo que cuesta sacar un disco adelante. Pero no lo voy a hacer. No
hablaré de influencias ni remarcaré aspectos atrapantes de este trabajo. No
pienso comparar ni entrar en agrupamientos estilísticos. Paso de hablar de lo
corrompido que está mundillo del rock.
En resumen:
Hell’s Fire, un demonio musical en vías de
extinción. Mezcla variopinta de estilos que confluyen en un solo machetazo
individual. Por supuesto, la voz, B. Mario, es el ingrediente que convierte esta
salsa de fuego en auténtica música del infierno.
Souther, dicen.
Metal, Rock, Stoner, Doom.
¡No
importa una mierda! Esta banda te transporta a otro lugar. Cuando descargan su
furia, te hipnotizan, poseen cada neurona de tu pútrido cerebro y te
transforman en un diablo dispuesto a todo.
Letras de calidad, profundas, oscuras,
únicas. Arropadas por unas composiciones abrasivas y potentes.
⧫⧫
Conectamos con B. Mario
(la entrevista)
Te iba a felicitar por el por el disco, pero me parece demasiado
positivo y feliz. ¿Qué te parece si te digo que cuando lo llevo en los cascos
tengo impulsos homicidas? ¿Cubriría las expectativas?
(Jajajaja) Pues me
parece que entonces hemos hecho un buen trabajo (jajajaja). Creo que esos
pensamientos e impulsos asesinos son los que nos hacen sentirnos vivos
(jajajaja).
Rest in riffs, a mi modo de verlo es el disco más mestizo de los
Hell’s. ¿Estás de acuerdo? ¿Qué opinas al respecto?
Depende a lo que
quieras decir con mestizo (jajajaja), si te refieres a que es posiblemente el
más Hell’s Fire, el más unificado y el más compuesto 100% entre todos los
miembros, pues sí. A mi modo de verlo, es la única manera de trabajar en una
banda, hacerlo todo entre todos. Pero si te refieres a que puedes escuchar alguna
influencia que no sea rock, lo siento putos “reguetoneros”, que os follen (jajajaja).
Desde la primera maqueta, mucho más sucia y “panteriana”, hasta ahora,
la banda ha experimentado cambios sustanciales. Quizás alguno no se haya dado
cuenta, pero parece que con el tiempo habéis ganado cierto poso que os
convierte en un grupo único. Háblanos un poco de la evolución de la banda y de
lo que pretendéis hacer dentro del submundo en el que os movéis:
Puede ser que aquella
maqueta fuera más en esa onda “panteriana”, tal vez por la crudeza y demás,
pero la idea fue siempre hacer Stoner Metal, no imitar a Pantera, es decir que había
temas metaleros como tal y temas como Arms of God, que son puramente Stoner. Puede
que de los tres discos, AMMO fuera el más Metalero, tanto en composiciones como
en producción, pero son cosas que no nos planteamos, vamos componiendo y sale
lo que nos pide el cuerpo en cada momento. Nos la sudan las modas y lo que se
lleva o no. Nosotros hacemos lo que nos gusta y con lo que nos sentimos cómodos.
Sin duda Rest in Riffs es para mí,
hasta la fecha, el disco más “redondo” de Hells, el más denso, más stonero, más
oscuro y sin planteárnoslo, simplemente ha fluido así y es lo que más me gusta.
Las letras me parecen bastante profundas y oscuras, ¿qué te motiva? ¿La
desmotivación? ¿El odio?
Pues sí (jajajaja) soy
todo ternura. Mis letras no suelen tener mucha positividad. No me gustan las
letras positivas, salvo que sean de Henry Rollins (jaja). Y como no soy Henry,
prefiero explorar la parte más podrida y asquerosa de la mente humana, y como
la mente que mejor conozco es la mía pues, en cierto modo, escupir la mierda,
la desmotivacion, la misantropia y el nihilismo que llevo dentro es una terapia
¡cojonuda!
También está el interés por los asesinos “Nightstalker”
o por el conocido Sindrome de Lucifer “The Hearse”. Me parece buena mierda para
hacer letras (jaja).
Me encantan y me influyen las letras de
Niklas Kvarforth de Shining, Glenn Danzig, Phil Anselmo, Kirk Windstein, Peter
Steele, gente en general con un alto contenido “negativo” en sus letras, pero
que me llegan y me llenan bastante más que las letras de ayuda y positividad
que siempre desprenden un cierto tufo a autoengaño (jajajaja).
Y sin duda la manera únicade escribir de un tal… Daniel Aragonés (jajajaja)
siempre me influyó, está claro que las mentes oxidadas nos juntamos tarde o
temprano (jajajaja). Muddy Bottom es un buen ejemplo de ello, fue leer “Fondo fangoso”
y sabía que tenía que llevarlo a un tema!!!!
¿Volveréis a México? ¿Algún día tocaréis en Estados Unidos?
Pues ojalá podamos
volver, pero con todo mejor atado desde aquí que la otra vez. Pero vamos, con
pasarlo la mitad de bien que la otra vez nos conformaríamos (jajajaja).
Lo de tocar en USA sería un auténtico
sueño, algo que hemos perseguido desde que el grupo empezó. Si algún día
tenemos esa oportunidad… lo mismo no vuelvo (jajajaja).
Por cierto, el título me parece un juego de palabras bastante incisivo,
¿me equivoco? ¿Qué significado tiene?
Pues sí, cuando ya teníamos
todos los temas terminados quería que todo el concepto del disco fuera en torno
a la muerte. Tenía claro que debíamos hacernos las fotos del diseño en el
cementerio, usar todo tipo de parafernalia de ese rollo. Y entonces, pensando
varios títulos se me vino a la cabeza Rest in Riffs, me gustó mucho, y cuando
se lo comenté al resto de la banda creo que hubo unanimidad desde el principio.
Además el incluir la palabra Riffs creo que es perfecto ya que si algo nos
gusta y nos identifica es el ser auténticos creyentes de la religión del RIFF (jajajaja).