viernes, 29 de mayo de 2015

Fotograma subjetivo. Parte 2ª.

Un enorme vacío crece dentro de mí. Estoy enfermo, el sistema me hace enfermar. Lo que me rodea es una debacle controlada. Nadie se da cuenta de lo que ocurre, pero el gran rebaño social está intervenido por pastores sin escrúpulos. El mundo se merece arder, la sociedad merece un retroceso y una vuelta a empezar. El vacío crece. Soy un envoltorio de caramelos de marca blanca en mitad de un andén repleto de zombis sin rumbo fijo.








viernes, 22 de mayo de 2015

Fotograma subjetivo. Parte 1ª.



El miedo y otras emociones nos meten voces en la cabeza. Nadie es capaz de comprender las verdades de cada uno; son personales, intransferibles y fruto de discusión social. El sistema tiene normas ridículas; el sistema es capaz de aplastar un alma hasta hacerla explotar.
    Las normas copan las trincheras. Nos obligan a tragar aguas fecales con tropezones de color marrón. Tenemos que ser capaces de entender al resto de congéneres mientras ese mismo “resto” pasa de nosotros y nos trata como si fuésemos basura. El sistema nos vuelve débiles.
    El miedo y otras emociones nos convierten en seres valientes.




sábado, 16 de mayo de 2015

Presentación de “Óxido” en el Café Libertad 8





El pasado 6 de Mayo estuvimos presentando “Óxido” en la capital. Fue una tarde especial en la que los amigos tuvieron mucho protagonismo. Presidió el acto Fernando Ferro, una persona muy especial para mí.
    Aquí muestro un resumen montado por SNK:





Agradecimiento especial a Hell´sFire por dejarnos usar una de sus canciones: On the road (cajún version)



  

domingo, 3 de mayo de 2015

Porno






Suenan tacones. Me asomo por la mirilla y observo a la chica. Es actriz porno, estoy seguro. Todas lo son. Y los tipos macizos, actores porno sin dotes para la interpretación. La chica llama a la puerta y mi vecino Agus abre. Se dan dos besos y él, con total naturalidad, le toca las tetas. Es increíble, tengo que beber algo para calmar a mis agonizantes musas feministas.
    Llevo dos horas bebiendo, intentando escribir y escuchando los gritos, gemidos y frases alabando a Dios. Suena la puerta y salen dos chicas y un cachalote de gimnasio con la cabeza afeitada. Agus les paga en la puerta, en metálico. Cuando dejo de oír ruido llamo a su casa. No tarda en abrir.
    –Joder, Klaus, ¿qué te ha pasado en la cara? –Agus me trata muy bien, es francés. Suele regalarme botellas de whisky caro. Supongo que será debido a las molestias ocasionadas por las orgías de gemidos lascivos.
    –Le debo dinero a un hijo de puta y he decidido pagarle en palizas recibidas –digo.
    –Joder –vuelve a repetir–. ¿Quieres pasar?
    La intriga me tiene tan cegado. Necesito saber qué hace Agus en su casa. Él siempre dice que negocio y hogar son la misma cosa. Trabaja desde allí. Casi nunca sale a la calle. Le llevan hasta la compra.
    –La verdad es que no tengo ganas, pero sí, voy a entrar. Necesito hacerte una pregunta.
    –Pasa, Klaus, ¿quieres tomar algo? –pregunta.
    –Eso no se pregunta –contesto.
    –¿Cerveza?
    –Vale.
    Su piso es cinco veces más amplio que el cuchitril donde estrujo mi cráneo. Está bien pintado. Los muebles son bonitos. La luz invade el espacio.
    –¿Cuál es esa pregunta?
    –¿Grabas porno en tu casa?
    –Sí.
    Si todo fuese tan fácil las guerras durarían media hora.
    –De lujo. Tenía la duda –expongo.
    –Lógico. La pared del estudio pega a tu casa y con el ruido que se forma… –dice.
    Me tomo la cerveza de un trago, la dejo sobre una mesita y me despido.
    –Bueno, Agus, eso era todo…
    –Espero que todo esto quede entre nosotros.
    –¿El qué?
    Carcajeo después de preguntar. Soy una gracia volátil.
    –Se me da bien cuidar a los confidentes –no sé si Agus está seguro de lo que ha dicho, pero le he entendido.
    –Bien, bien… a mí se me da bien beberme el whisky que me regalas.
    Vuelvo a casa y pongo un disco de Down. Escuchar a Phil Anselmo me recompone la cordura.
    Ya puedo volver a empezar.