Bienvenidos

J. Daniel Aragonés Cuesta

jueves, 22 de septiembre de 2016

DesconeXión entre frases



Niños, hombres y viejos, todos juntos, encadenados a una gigantesca roca de granito mientras bailan. Un oso encolerizado ha visto movimiento y acude a su encuentro. Existe un problema: un panal de rica miel se interpone entre el oso y el grupo de niños, hombres y viejos. Existe un segundo problema: una corriente de aire frío se lleva el buen olor y elimina el primer problema. Gracias a la corriente de aire otro oso llega antes a la miel. El más viejo del grupo, ante la inevitable escena futura, saca un enorme cuchillo y dice: “No nos matará un oso, lo haré yo”. Nuestro particular plantígrado no entiende nada. Las salpicaduras de sangre son terribles. El otro oso observa la escena mientras se pone ciego de miel. Una abeja baila en el aire, está llamando a más abejas. No muy lejos de allí, sobre una colina, hay dos mujeres, tres niñas y una anciana fumando en pipa. Los troncos de los millones de árboles que rodean la sanguinaria escena son enormes latas de cerveza —What?—. El oso encolerizado avanza con rabia hacia el reducido grupo de niños, hombres y viejos. La muerte hace horas extras. Solo queda el viejo del enorme cuchillo, el resto agoniza, se ahoga en sangre. La anciana que fuma en pipa señala la matanza y grita. El oso, segundos antes de llegar, se quita la cabeza y resulta ser un hombre. En ese momento no existe la paz para el viejo del enorme cuchillo. El hombre disfrazado de oso saca un cigarro y dice: “¿Tienes fuego? Llevo horas intentando fumar”. Un niño muerto se levanta, saca un mechero y sonríe. El viejo del cuchillo se corta las venas. El hombre disfrazado de oso se enciende el cigarro y da las gracias al niño muerto. Llegan millones de abejas al panal, todas bailando en el aire. El zumbido que emiten tiene un significado: “No dejaremos que el oso oportunista se ponga ciego de miel, ¡moriremos matando!”. La vieja de la pipa sigue gritando. Las mujeres y las niñas acarician a la vieja. Entonces, una mano descomunal emerge de entre las nubes portando una goma de borrar. Todo vuelve a empezar. Las oportunidades son infinitas. 




1 comentario:

  1. Tuve que leerlo tres veces para asociar el desvarío que va de tu cabecita creadora de demonio directo a tu puño en letras.

    Dichosa la mano que emergió en ese momento para borrarlo todo y dar más oportunidades, bien sea al oso disfrazado, a la vieja, a las abejas, al niño muerto o a la madre que los parió a todos, menuda masacre, Buf.

    Besos, Dany.

    ResponderEliminar