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J. Daniel Aragonés Cuesta

lunes, 9 de mayo de 2016

Ronin Literario nos presenta "Historia de un revólver"



Si hablamos de sellos literarios independientes —mercado en plena expansión—, tendría que decir que estamos reviviendo el pasado de la literatura, absorbido en nuestros días por los grandes grupos editoriales. Me explico. Sin estos novedosos sellos, repletos de caras desconocidas de la escritura contemporánea, el autor estaría a la deriva, sin rumbo comercial, vagando por la oscuridad de un mundo sin lectores. Sin esta renovada tendencia, la literatura de género estaría al borde de la extinción. Parece que los nuevos editores, alejados de ser unos eruditos a la violeta o unos simples ilustrados con una decena de títulos colgados de la pared frontal de sus despachos, están intentando revivir la escritura de ideas, la ficción de explotación y los defenestrados géneros de fantasía, terror, pulp. ¿Qué sería de la novela de autor? ¿Dónde quedarían esos editores anarquistas que buscan el talento en el fondo del fango?

Con motivo del lanzamiento de Historia de un revólver, y animando a los lectores menos atrevidos, he querido contactar con el equipo de Ronin Literario , compuesto por Víctor Blanco y David Tourón, y hacerles unas preguntas aclaratorias. Creo que a través de esta breve charla entenderéis mucho mejor lo que quiero decir —o igual no.

1. En primer lugar, quisiera saber qué va a encontrar el lector en el catálogo Ronin. ¿Cuál es la característica principal de vuestro sello? ¿Cómo surgió la idea?

R: De cara a los lectores, intentamos distinguirnos por la calidad de las obras que intentamos hacerles llegar. No solo intentamos entretenerles sino que también pretendemos ofrecerles unos textos trabajados y pulidos sin dejar de lado la calidad literaria en pro del entretenimiento. De cara a los autores, lo que les ofrecemos es siempre el trato más justo posible y la seguridad de nuestra implicación total para con la obra. Para nosotros, cualquier obra que publicamos es tan importante o más que una obra escrita por nosotros mismos. 

La idea surgió al ver que tantos autores tenían desengaños con editoriales y apostaban por la autoedición. Nuestra voluntad era crear una tercera vía. Un camino de independencia, pero también de sinceridad, cortesía, honor; el sendero del ronin, samurái sin amo.  

2. Aunque algunos de vosotros no tengáis ni idea de quién es Víctor Blanco —y lo digo desde el cariño—, se trata de un escritor de calidad, finalista del premio Minotauro, y gran amante del género de fantasía y el Pulp. He tenido el placer de leer varias obras de su puño y letra, y si tengo que ser sincero, me han encantado, nada que envidiar a ningún autor consagrado.
    Víctor, es para ti, ¿de qué va toda esta historia del revólver? ¿Por qué debería participar el público y convertirse en mecenas?

R: Gracias por tus palabras, no tengo claro si las merezco o no, pero ¡qué diablos!, se lo contaré a mi madre y mis hermanas. Historia de un revólver es una aventura en la que se han unido un grupo de locos que, a través de un Colt Peacemaker, cada autor ha aportado su propio personaje, ha jugado (y a veces matado) a los del otro, mostrándonos en el proceso su visión del Oeste, una obra bien equilibrada, en la que las voces narrativas y las temáticas de los relatos han sido ajustadas por un servidor para lograr ese resultado muy variado, y sin embargo armonioso.

¿Por qué deberían convertirse en mecenas? Pues porque es un libro que concentra originalidad narrativa además de mucho trabajo de revisión y crítica. Un libro que un conjunto de cuentos, pero que también puede considerarse una novela protagonizada por un revólver, concretamente un Colt Peacemaker.

A todos nos gusta ver cosas diferentes en lo literario, ¿no es así?

3. Que sois unos locos lo tengo claro. Que tenéis buen criterio, también. ¿Estáis seguros de lo que hacéis? ¿El mundo editorial es tan complejo como parece?

R: Mucho. La verdad es que yo no sabía la magnitud del fregado en el que me metía al empezar con Ronin Literario. A pesar de todo, vale la pena. Me gusta este trabajo y tiene la gran ventaja de poder conocer a otros amantes de las letras y compartir ilusiones.

4. David, véndeme un par de obras Ronin.

R: La primera que se me viene a la cabeza es Delbaeth Rising: Camino de Odio, el mascarón de proa de nuestro barco. Pero creo que esa obra la venden mucho mejor sus autores así que voy a darle otra vuelta a la respuesta y en vez de venderte obras concretas voy a intentar venderte nuestro formato digital: las Series Literarias. Consisten en unos relatos largos (unas veinte mil palabras) divididos en cuatro partes. Cada una de estas partes se publica de forma semanal a lo largo de todo un mes, emulando al sistema de emisión de las series de televisión. Fieles a nuestra filosofía de transparencia, la primera parte siempre es gratuita para que el lector pueda juzgar por sí mismo si una historia le interesa o no. Entre nuestras series puedes encontrar diversos géneros tales como las artes marciales, el western, la distopía, la ficción samurái o el terror. Siempre narrados con un estilo ágil e inspirado en lo audiovisual.

5. Víctor, ¿qué te conduce, día tras día, a escribir, publicar y editar?

R: Empecé a escribir con 17 años, a publicar con 25, y creo que cuando me quise dar cuenta ya lo tenía demasiado agarrado al cuerpo. Tengo la suerte de que hay personas que se interesan por mi trabajo, me leen, me critican o me dan feedback; me hacen saber, de un modo u otro, que estarán allí, esperando la siguiente novela. Siempre voy a escribir, pero el motivo por el que sigo publicando es ese. En cuanto a la edición, es uno de los trabajos más bonitos que uno puede hacer, el de ayudar a un autor a mejorar su historia y convertirla en una realidad, para que otros la disfruten.

6. Compararme Historia de un revólver con seis libros que la gente pueda buscar y comparar, y así apoyar el proyecto con mucha más seguridad. 

R: Está difícil, pues esta obra tiene su inspiración en el cine, no en la literatura. Los libros que yo conozca, se están editando actualmente sobre el género tienen el componente weird (fantástico, normalmente con criaturas de la oscuridad como el hombre lobo, el vampiro, etc.)

Pero Historia de un Revólver es un western puro, sin aditivos. El relato de Luis Guallar, ¡Vacía tu tambor, Tucson!, puede enlazar con los westerns de Sergio Corbucci. Hay tres grandes nombres en los spaghetti westerns, curiosamente, son tres Sergios…) Corbucci era un director italiano que se desvinculaba de la moral de los westerns clásicos. Aquí los villanos no serían tanto los bandidos, como la propia sociedad: el hombre del oeste, cobarde, territorial y racista, y los hombres de negocios que roban con toda la fuerza de la ley. En cuanto a mi relato, Pedazos, puede recordaros a Lady Snowblood, manga japonés en el que una mujer entra en el diálogo de la violencia como una igual. La violencia es uno de los grandes temas del oeste, y me interesaba tratarlo con toda la crudeza que el tema merece, sin frivolidades ni adornos, un poco desde el tono que puede imprimir Sin Perdón, pero desde el punto de vista de la mujer, además. El relato de Jaume, el Clan de la Montaña, es un horror western que puede entroncar con una de las mejores cintas que se ha hecho últimamente, Bone Tomahawk, solo que en este western no hay indios ni nada que se le parezca, el mal viene del corazón de los hombres, sin trampas antropológicas. En cuanto al tuyo, Cinco balas de plata, es el más difícil de catalogar, al menos yo no conozco ninguna obra que se le parezca. Quizá me recuerda al Sin City de Miller, con personajes duros, diálogos potentes, y una violencia moral, redentora. Finalmente, el relato de David, Vuelta a Casa, es un western de los llamados crepusculares, protagonizado por esos pistoleros viejos que se dan cuenta que su estilo de vida está condenado a desaparecer. Por tanto enlaza con el cine de Sam Peckinpah, aunque David no renuncia a cierta visión de novela de caballería de los westerns más clásicos, en los que el protagonista concentra las virtudes del ser humano a pesar de ser un hombre errante, un paria de la sociedad… bueno, quizá sea precisamente por eso. 

Apoyar el proyecto: Historia de un revólver...

https://www.verkami.com/projects/14789-historia-de-un-revolver











 

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