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J. Daniel Aragonés Cuesta

miércoles, 8 de mayo de 2013

"Ensayos irreverentes III"



Las máquinas, el mundo y el arrendado  cráter ionizado
Por el Dr. Irreverente
   



-Inciso número tres-
     
       Siempre quise responder al mundo, ese lugar iluminado por la mentira.
    El ansia por contestar a gritos me ha perseguido hasta ahora, hasta este mismo instante, hasta este mismo lugar en el que me encuentro; aquí, rodeado de árboles y abrazado por el viento; aquí donde suelo pensar sin prestar atención al tiempo.
    En cierto modo no tengo demasiados argumentos para hablar sobre nada, lo hago sin más. No pienso en las consecuencias.
    Soy un simple creador de razonamientos. Bueno, más que un creador  un escupidor. Quizás mi punto fuerte sean las emociones, “¿y qué tienen en común con las máquinas?”, me pregunto, “En teoría emociones y máquinas deberían ser conceptos totalmente antagónicos”.
    Percepción emocional cibernética: Dos trenes, una vía, velocidad extrema, choque y boom.  
    Os comento:
    Hoy he visto a un tipo, iba de traje y corbata, olía bien y no tenía caspa por los hombros. Parecía tranquilo. Iba en el autobús dos asientos por delante del mío. Su teléfono, agenda, ordenador, ordeñador, cartera de valores, videoconsola, mp3, video reproductor y demás apps ha sonado con fuerza. La canción me ha cambiado el concepto, era un tema de Slayer, y el tiparraco ha empezado a caerme bien sin conocerle de nada, así, de repente. Durante un par de minutos ha estado hablando con normalidad, pero, de pronto, la máquina ha empezado a fallar. En ese mismo instante el autobús caía por la rampa que conduce al intercambiador. Demasiadas casualidades para un simple día. Hoy ha fallado mi conexión con las máquinas, hoy he descubierto la conspiración de los artificios.
    El tipo trajeado se ha cabreado mucho con su Smartphone y lo ha lanzado contra mi rostro. Sus actos han sido involuntarios, lo sé, fue su bomba electrónica multiusos la que le incitó.
    Estoy seguro de lo que digo, y no quiero que mi pasado enturbie la realidad de mis palabras: las máquinas maquinan algo.


2 comentarios:

  1. Las máquinas están maquinando algo, estoy contigo. B.M.

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